Los clásicos blancos y negros toman fuerza esta temporada en aquellas casas que desean presumir de modernos comedores. Blancos y negros en líneas claramente marcadas por un aire retro sobre todo en salas y aparadores que se combinan a la perfección con grandes telas estampadas en los salones.
Para ambientes más relajados como el dormitorio y el vestidor, los tonos siguen siendo neutros pero se suavizan con la calidez de la madera, que se convierte en estas estancias en el material estrella.